Claro, protestamos porque somos unos intolerantes. Porque no entendemos que el estado (mejor, el gobiernillo de turnillo) es quien mejor sabe lo que nos conviene…
Al fín y al cabo, ¿quiénes somos los padres para decidir sobre la formación de nuestros hijos? ¿No será mucho mejor que eminencias como Pepiño o los autores (Carlos y Pedro Fernández Liria y Luis Alegre -los cito para su mayor gloria-) de este libro nos ilustren?
‘Educación para la Ciudadanía, Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho’. Editorial Akal.
“cada intento revolucionario de las sociedades para cambiar el sistema neoliberal capitalista e instaurar otros modelos más justos (comunismo y anarquismo) ha sido violentamente reducido por los mismos estados adalides de la Democracia internacional“.
“hay sólo un país en el mundo que tiene un desarrollo aceptable y universalizable a la vez: Cuba“.
“la Iglesia se ha movilizado en contra de que esta asignatura de EpC hablase siquiera de que existen opciones sexuales diferentes a las sancionadas por ellos. Han intentado ocupar el lugar de las leyes tratando de llenarlo con sus dioses y sus templos“. (página 232, tema: «Teorías éticas y derechos humanos»)
“Ya te lo advertí, Eva, que eso de que pensásemos no le iba a hacer ni una pizca de gracia al viejo” (página 234, bloque 6, «Igualdad entre hombres y Mujeres»)
(más) y aquí, mucho más…
El librito tiene muchas más perlas, dibujos con blasfemias, mofas sobre Dios, etc. Y los padres, y la Iglesia Católica por ejemplo, que apoya a los padres, nos deberíamos de callar. Porque lo que nosotros pensemos, sobre esto y sobre cualquier cosa, medianamente transcendente, debe quedarse para nuestro ámbito privado. Para lo público, ya está «papá estado».
Pero que impertinentes y reaccionarios somos…
Nos vemos.
Pd. He estado buscando una foto de los autores del libro. No la he encontrado.
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«Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar. Sin embargo, en los países en que se ha liberalizado el aborto, éstos han aumentado. En los Estados Unidos, en los primeros diez años, se triplicó, y la cifra se mantiene: la costumbre se instaló. Lo mismo sucedió en España. (...) Descubrimientos revolucionarios, como la fecundación in vitro y el ADN con la secuenciación del genoma humano, dejan en evidencia que desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser. (...) El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados.» 












lOS “PROGRES” tienen el reloj parado en el Libro Rojo de Mao y en su Revolución Cultural.
Apartó al pueblo de la Religión, Y la lucha sigue contra los budistas del Tibet. Les interesó en juegos sexuales, promoviendo las uniones homasexuales, obligó al Aborto, con discriminación entre niños y niñas, mandanto el infanticidio de niñas preferentemente; estableció un texto obligatorio para la educación de la Ciudadanía, Etc.
Mao Tse Tung gobernó en China con una férrea Dictadura.
La lagislación , hoy, en España, en nombre de la Democracia y de la Libertad, se diferencia de la China de Mao en que hay un MINISTERO DE LA IGUALDAD, por lo que se puede asesinar igualmente a los niños que a las niñas, sin discriminación. Todos iguales. Eso es “progreso”.
El Partido Socialista (O) Español se declara defensor del progreso. Sus ministros/as se dicen
“PROGRES” y se inspiran en el Libro Rojo de Mao y en su Revolución Cultural.
Mao apartó al pueblo de todaa Religión. Les interesó en juegos sexuales, promoviendo las uniones homasexuales, obligó al Aborto, con discriminación entre niños y niñas, con el infanticidio de niñas preferentemente; estableció un texto obligatorio para la educación de la Ciudadanía, Etc.
Mao Tse Tung gobernó en China con una férrea Dictadura.
El Partido Socialista (O) en el Poder , hoy, en España, en nombre de la Democracia y de la Libertad, se diferencia de Mao en que hay un MINISTERO DE LA IGUALDAD, por lo que se puede asesinar igualmente a los niños que a las niñas, sin discriminación. Todos iguales. Eso es “progreso”. Derecho de la Mujer.
Un Ministrio de Igualdad en el que el 61 % son mujeres, funcinarias, sin respetar la “cuota de equilibrio de género” (?).