Este es un cuento sobre cuatro personas que se llamaban: Todoelmundo, Alguien, Cualquiera y Nadie.
Había que hacer un importante trabajo y Todoelmundo estaba seguro de que Alguien lo haría. Cualquiera podría hacerlo, pero Nadie lo hizo.
Alguien se enfadó porque era un trabajo de Todoelmundo.
Todoelmundo pensó que Cualquiera podía hacerlo, pero Alguien se dio cuenta de que Nadie lo haría.
Al final, Todoelmundo culpó a Alguien cuando Nadie hizo lo que Cualquiera podría haber hecho.
La historia se la copio a Amparo. Una chica joven, entusiasta, capaz y generosa que, perpleja y algo aturdida por el ruido de un coro de egos, la escribía y me la contaba afirmando que no entendía nada.
Porque ella sólo quería ser Cualquiera y ayudar a sacar adelante un proyecto común e importante.
Alguien, seguramente empujada por un viento que sopla de donde nace el Sol, le había dicho que lo que hacía estaba mal. Que lo que ella quería era figurar, protagonismo. Que mejor se estuviera quietecita. Había que hacer lo que Todoelmundo. Que al fín y al cabo quién era ella: ¡nadie! Una recién llegada a una tarea que Alguien llevaba haciendo mucho y bien desde hacía muchos años.
Mira tú por dónde coincido. Amparo en esta historia es Nadie.
Nos vemos.




«Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar. Sin embargo, en los países en que se ha liberalizado el aborto, éstos han aumentado. En los Estados Unidos, en los primeros diez años, se triplicó, y la cifra se mantiene: la costumbre se instaló. Lo mismo sucedió en España. (...) Descubrimientos revolucionarios, como la fecundación in vitro y el ADN con la secuenciación del genoma humano, dejan en evidencia que desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser. (...) El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados.» 












¡¡Muy bueno, Pablo!!
Qué descanses, que aún queda mucho por hacer y son muy pocos los que están dispuestos a hacerlo sin recibir nada a cambio.
Paulus ¿quién es Solano?, supongo que él mismo se reconocerá, pero ¿quién es? vamos…si no es indiscrección, que me temo que sí.
Bueno olvidalo, no sea que Alguien se enfade y Cualquiera pueda pensar que a Nadie le importa que Todoelmundo lo sepa.
¿Solano? No lo conozco… pero supongo que él mismo…
Muy buena la entrada.
Ojalá hubiera más cualquieras para hacer el trabajo de todoelmundo.
y yo tambien soy nadie, ó alguien… quizás todo el mundo…
¡Uff! ¡que lio!pero que muy instructivo