HazteOir.org y derechoavivir.org (DAV), junto a algunas otras plataformas y entidades, han puesto en marcha, hace unos días, la campaña: Referéndum Vida Sí. Hay muchas razones para explicar esta decisión. Las podemos resumir en diez.
Quede claro, desde el principio, que entiendo algunos de los argumentos que he leído, de gente de bien, que se oponen a la propuesta “Referéndum Vida Sí”. Me parecen legítimos y hasta atinados. Otros (y lo que es peor, sus derivadas) sin embargo no. Hasta tal punto que sólo puedo explicarme estos últimos porque provienen de una contrastada y evidente imbecilidad malintencionada.
1- Porque nos dicen que la vida humana es innegociable, pero lo único innegociable en este referéndum es el aborto libre. Dado que en la votación sólo se cuestionarían algunos aspectos de la reforma de la ley del aborto, las dos opciones a votar serían lo que hay ahora (aborto libre de facto) y lo que viene (aborto libre de iure). Ni siquiera se discute el aborto libre, sino únicamente bajo qué ley seguiría practicándose.
2- Porque se nos quiere engañar a los españoles hablando como si la única forma de oponerse al aborto libre de iure (el del PSOE) fuese votando a favor del aborto libre de facto (el del PP). Se busca, con este referéndum, obligar a los españoles que están contra el aborto a escoger (innecesaria, pero muy convenientemente para algunos) entre dos opciones moralmente inaceptables.
Del “Manifiesto DAV”: El aborto conlleva siempre la muerte violenta de un ser humano (…) La ley española abandona a la mujer ante sus problemas y la empuja insolidariamente al aborto. (…) exigimos que nuestras leyes protejan el derecho a vivir y a ser madre, amparando la vida en todo momento y circunstancia (…) (http://derechoavivir.org/manifiesto/)
Es incuestionable que en HO-DAV nos hemos opuesto siempre, radicalmente, a cualquier tipo de aborto. Defendemos la vida humana, en todo caso, “desde el primer instante de la concepción hasta la muerte natural”.
Más aún, siempre hemos dicho que: “estamos dispuestos a parar, en primer término, el proyecto del Gobierno para aprobar el aborto libre y la desprotección jurídica del embrión y, en segundo, la masacre del aborto” (Tríptico DAV).
Desde el inicio de nuestra actividad, de la campaña DAV, hemos trabajado incansablemente por toda España difundiendo esta idea. Esa idea y, para muestra un botón, cientos de miles de folletos con este mensaje. Todo ello gracias al concurso, espléndidamente generoso, de miles y miles de ciudadanos voluntarios y amigos de DAV.
Ahora, como decía al principio, hemos lanzado la propuesta Referéndum Vida Sí (RVS): Una más de tantas acciones puestas en marcha frente a la iniciativa del Gobierno de agravar/cambiar la actual legislación (en la que el aborto es un delito despenalizado en tres supuestos) por una ley de aborto libre. Que cada quién cuente, que él sabrá, qué es lo que ha hecho a este respecto.
En HO-DAV luchamos por erradicar el aborto. Cualquier aborto. Defendemos el derecho a vivir. Es posible y legítimo discrepar de nuestra propuesta de RVS, pero sólo un loco, un fanático demenciado, puede decir de nosotros que estamos a favor de tal o cual legislación que favorezca el aborto. Y que lo hacemos obligando a escoger, entre dos males, de forma “muy conveniente” para nosotros.
No queremos ningún tipo de aborto. Ninguna ley que lo favorezca. Sin embargo, como decía hace unas semanas el cardenal Primado de España, en el Foro Cope de Castilla-La Mancha, (http://www.youtube.com/watch?v=883f8AzX6rU) “La realidad nunca se presenta de la misma manera “ (Minuto 31:08). Y las soluciones a los problemas difíciles no pueden ser simplistas. Ahora, lo que se pretende aprobar en el Congreso es una ley en particular. La campaña RVS supone poner en juego un recurso legítimo y posible frente a esa ley. El único posible, en nuestro marco legal, este mes y este año, antes de su eventual aprobación.
Renunciar a ese recurso amparándose en la idea de que “la vida no se vota” (especie bienintencionada pero poco ajustada a la realidad de este mes y este año) es, en la mayor parte de los casos, un ejercicio de candor que no nos podemos permitir si queremos, hodie et nunc, parar el aborto libre. Que “la vida no se vota” (nosotros pedimos que se vote y se bote la ley, no la vida) es un argumento de peso (conceptualmente), sin duda, pero ingenuo en la situación real y práctica.
Atacarnos (algo muy ajeno a la sana discrepancia) a los que defendemos la campaña RVS es, sin embargo, cosa bien diferente. Decir de nosotros que atendemos a tales o cuáles intereses espurios, o que queremos un determinado “tipo de aborto” y que lo hacemos defendiendo posiciones partidistas (lo citaba arriba) obligando a los españoles que están en contra del aborto a escoger, entre dos males, de forma “muy conveniente” para nosotros, es una ruindad. Oponerse al RVS es entendible. Hacerlo, empero, escupiendo infamias sobre nosotros (todos cuantos apoyamos de una u otra manera a HO-DAV), para atraer, ellos sí, votos a un partido político, es otra cosa.
Es una vesania inmunda que, en realidad, mancha a quien la escribe y a quien la extiende. Aunque éste, ellos, acaso cubriéndose la testuz con casco para embestir, acaso arrogándose la exclusiva reserva moral de occidente, no sean conscientes, acostumbrados a su propia peste, del hedor mefítico que, actuando así, les acompaña.
Nos vemos.
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10 Razones para un referéndum | RVS: Referéndum Vida Sí (http://www.facebook.com/group.php?v=info&ref=ts&gid=272819212362) |




«Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar. Sin embargo, en los países en que se ha liberalizado el aborto, éstos han aumentado. En los Estados Unidos, en los primeros diez años, se triplicó, y la cifra se mantiene: la costumbre se instaló. Lo mismo sucedió en España. (...) Descubrimientos revolucionarios, como la fecundación in vitro y el ADN con la secuenciación del genoma humano, dejan en evidencia que desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser. (...) El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados.» 












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