
(…) y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. (Flp. 2.8)
“Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.” Edmund Burke

(…) y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. (Flp. 2.8)

JEFATURA DEL ESTADO
Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo.
JUAN CARLOS I
REY DE ESPAÑA
A todos los que la presente vieren y entendieren.
Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica.
Mando a todos los españoles, particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta ley orgánica. Madrid, 3 de marzo de 2010. JUAN CARLOS R.
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Pues no, mire, Majestad, me niego a obedecerle. Ni voy a “guardar” la ley ni a obedecerla, ni a acatarla ni a respetarla.
Es verdad que es una Ley votada democráticamente. Pero como es verdad, igualmente, que así se aprobaron tantas veces antes tantas leyes injustas, justamente combatidas y hoy felizmente “olvidadas“.
Es verdad que es ley. Pero no. No la voy a guardar. Que la guarde y se la guarde cada quien donde quiera y pueda. Usted, claro, el primero, como el primero de los españoles que es, Majestad. Yo no. Yo la voy a combatir con todos los medios a mi alcance, con todas mis fuerzas, con todo aquello que se me ocurra… siempre.
Hasta que esa ley injusta desaparezca. Lo prometo.
Porque, como decía Martin Luther King…
”No solo tenemos la obligación legal de obedecer las leyes justas, sino también una obligación moral; pero, de igual manera, tenemos la responsabilidad moral de desobedecer las leyes injustas”.
Pues eso, Majestad, me niego a obedecerle.
Nos vemos.
Nota: Si el vídeo se ve es… gracias a Youtube. Si no se ve es… por culpa de Youtube.
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