Había quedado en hacerlo.
La verdad es que no tengo muchas ganas de hablar de esta tontería, pero, ya lo he dicho, de alguna manera me comprometí (cosas del directo) y ahora tengo que cumplir. No sé si el interesado lo verá, o si lo comentará, pero, en cualquier caso, yo cumplo.
Alexkev (gracias por leer y comentar) me decía en un comentario, a mi entrada sobre las ocurrencias de la ministra Aído: Tantos tontas o tontas tantos que…
Yo creo que hay mas tontos que tantas, solo hay que fijarse en quienes dan mas importancia a una palabra que al tema de la igualdad, es mas (…)
Y yo quedé en “responder” en una entrada ad hoc.
No conozco lo suficiente a la ministra Aído, por lo que todo o parte de lo que diga de ella y al respecto de sus ocurrencias, puede ser incompleto o, peor, inexacto o falso. Pero a mí, la ministra Aído, me parece tonta. De remate, de campeonato, de guinness, de record. Me parece tan tonta que, como dice el viejo (y malo) chiste, si se presentara a un concurso de tontas seguramente lo perdería… ¡por tonta!.
Y mi percepción (personal) de las cualidades y capacidades intelectuales de la ministra no tiene nada que ver con su sexo (el femenino) ni con mi condición (masculina). No. Yo creo, ya se lo decía a Alexkev, que hay tantOs y tantAs tontOs y tontAs que contarlos se hace, más que difícil… ¡imposible!
La tontería aunque tiene forma -género, que no es lo mismo que sexo- femenina, se define, debe ser justicia poética, en masculino como: 1. f. Cualidad de tonto. 2. f. Dicho o hecho tonto.
Y es que no podía ser menos, porque hay tantos tontos como… ahí tenemos sin más, sin ir más lejos quiero decir, a un lince como el pepiño. Es, siendo hombre, y según mi
personal percepción, claro está, ¡tonto!:
De remate, de campeonato, de guinness, de record. Me parece tan tontO que, como dice el viejo (y malo) chiste, si se presentara a un concurso de tontOs seguramente lo perdería… ¡por tontO!.
Así, y voy concluyendo, el que media humanidad (la otra media no necesariamente comparte las tonterías de Aído) se haya metido con la ministra por su ocurrencia, tonta (propia de una tonta) respecto del término miembro y del no-término miembra, no es una cuestión ni de sexo, ni de política ni, mucho menos aún, como dice Alexkev, de «educacion capitalista» (copio y pego -de ahí la falta de acentos tanto en esta como en la primera cita…-).
Si se ha criticado la tontería de la ministra ha sido porque ella, como tantos tontos feministas, pretende trasladar al lenguage su planteamiento marxista (lucha de… contraposición entre…) respecto de la, llamémosla así, gestión de la igualdad… entre sexos, confundiéndola con la gestión lingüística de los géneros.
Respecto a Alexkev, respecto de su comentario vamos, comparto lo que dice de que «la educacion y la inteligencia van por separado del alfabetismo». Lo demás, me parece un discurso tan carente de sentido y razón, tan trasnochado y antiguo (de nuevo el viejo planteamiento de la lucha de clases en faceta … lingüística) que no ha lugar, por mi parte y por ahora, a re-comentarlo.
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Nos vemos.
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Nota: Sé que repito mucho, a lo largo de la entrada, la(s) palabra(s) tonto, tonta, tontería… creo que la genialidad de la ministra… lo merece.
Foto Aído: ‘Expansión’ – Foto Pepiño: ‘El Mundo’
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